28 septiembre, 2020

Decálogo periodístico

A continuación les comparto este decálogo periodístico que me encontré mientras leía el libro A la caza del León escrito por el periodista Jorge Ramos.

1-Nunca te dejes censurar

No importa lo que pase, nuestra labor como periodista es informar sin aceptar la censura. El periodista que se deja censurar pierde la credibilidad, su autoestima y se convierte en un sirviente de los que tienen el poder.

En otras palabras, quien acepta la censura deja de ser periodista. Siempre es preferible renuncia a aceptar que te censuren. Siempre. Así, al menos, preservas tu integridad moral y tu carrera. Y nunca faltará quien quiera contratar a un periodista honesto.

2-No abuses de las encuestas ni de las proyecciones estadísticas

Nuestro trabajo como periodistas es reportar lo que vemos, informar lo que sabemos, entrevistar a los que importan y analizar para que se entienda. No pronosticar ni adivinar.

Cada vez que nos basamos en encuestas y no en datos, corremos el riesgo de quemarnos. Acuérdate de las elecciones en Nicaragua en 1990. Acuérdate de Estados Unidos en el 2000.

3-Realiza tus entrevistas como si nunca más volvieras a ver al entrevistado, particularmente cuando se trate de presidentes y de líderes mundiales.

No hay nada más triste que hacer una entrevista suave con la esperanza de mantener un contacto. Prepárate. Investiga. Trata de saber más que el entrevistado antes de la entrevista. Y durante la entrevista, escucha. No sigas siempre tu lista de preguntas y por favor, al final, nunca concluyas diciendo: “¿Y quiere usted agregar algo” Eso, generalmente, delata una mala entrevista y a un mal entrevistador.

4-No seas un carga micrófonos

Haz preguntas que incomoden, que muevan, que saquen a relucir la realidad y el verdadero color del entrevistado. Nuestra labor es cuestionar, poner contra la pared a los poderosos, encontrar sus contradicciones y debilidades; detectar sus mentiras y denunciarlas.
Nuestra arma es la pregunta; no la desperdicies. Los periodistas somos el balance del poder. La actitud del entrevistador debe ser la siguiente: “Si yo no hago esta pregunta nadie más la va a hacer”.

5-No aceptes que nadie pague por tus comidas y viajes, ni aceptes regalos de tus fuentes.

Eso te mantiene independiente y, frente a sus ojos, apareces incorruptible. El periodista que recibe un favor está condenado a pagarlo con creces. No nada más hay que evitar los conflictos de intereses sino también dar una imagen a prueba de conflictos éticos y económicos.

Es preferible aparecer como el enemigo que como amigo. Después de todo, tu compromiso es con la gente y con tu profesión. No con quienes detentan el poder.

6-La suerte no existe en el periodismo

En todo caso, lo que muchos llaman suerte es la combinación de estar preparado cuando surge una oportunidad. Quienes consiguen las exclusivas, las entrevistas más difíciles y realizan las investigaciones de impacto son los que hicieron una llamada más que el otro, quienes esperaron una hora más, quienes no se dieron por vencidos.

En los medios de comunicación no trabajan no trabajan necesariamente los más inteligentes, pero sí algunas de las personas más persistentes que he conocido en mi vida.

7-Escucha y abre los ojos

Reporta lo que veas y lo que escuches. Conviértete en tu mejor fuente. Ve a los lugares donde se hace la historia. Habla con aquellos que la cambian. Cuando tú no lo veas ni lo escuches, busca confirmar y reconfirmar. Y antes de publicar o salir al aire, vuelve a confirmar.

Recuerda que es tu palabra la que está en juego. Si te equivocas, corrige inmediata y públicamente. Una disculpa tras un error no ha acabado con ninguna carrera; una mentira encubierta, sí.

8-Eres la voz de los que no tienen

Los periodistas impulsamos la democracia cuando hacemos bien nuestro trabajo, cuando cuestionamos al corrupto, cuando denunciamos al que abusa, cuando investigamos al político que promete y no cumple, cuando controlamos nuestro miedo en el peligro, cuando preguntamos. No hay pregunta tonta. Pregunta y repregunta. Hasta los entrevistados con más experiencia se doblan a la segunda o tercera repregunta.

9-Todos tenemos un punto de vista

Déjale saber al lector/televidente/radioescucha dónde estás parado. Si eres reportero o conductor de televisión, sé imparcial; no des tu opinión. Pero si escribes una columna o haces un comentario editorial, no dejes de dar tu opinión. Todo se vale, menos mentir. La objetividad no existe.

La justicia periodística sí; dale a cada quien lo que le corresponde.
No es lo mismo entrevistar a un dictador que a una víctima, de su dictadura. Con uno puedes ser duro e implacable; con el otro comprensivo y emotivo.

10-Lo único que tenemos los periodistas es la credibilidad

De nada sirve la fama y el dinero en el periodismo si cuando abres la boca o escribes nadie te cree. Hay, desafortunadamente, muchos ejemplos de periodistas con fama y dinero, pero sin credibilidad. Nadie se acordará de ellos. La mayor recompensa del periodista es que le crean.

Fuente
Ramos, J.(2001). A la caza del León, Editorial Grijalbo, S. A. de C. V., México.